terça-feira, abril 28, 2015

Afirmações Positivas para a AUTO-ESTIMA

No Post ,”Como posso ser uma pessoa positiva?” foi abordado, de uma forma generalizada, como funciona a nossa mente e como podemos ser mais positivos exercitando o nosso músculo neurológico da positividade. As afirmações positivas para a auto estima estão para a mente como o exercício físico está para o corpo e o poder das afirmações positivas pode fazer a diferença na mudança interna e externa de uma pessoa.
Tal como os músculos do corpo, também os da mente,  apenas ganham “força” se submetidos a práticas diárias e como sabemos nos primeiros meses o músculo apenas se vai desenvolvendo aos poucos. Não ficamos fortes de um momento para o outro. Assim acontece com a nossa mente.
A seguir estão algumas afirmações para desenvolver o “músculo da positividade” e mesmo que não consiga sentir as afirmações como algo real, lembre-se que no ginásio também a força no inicio da pratica também não é real e não é por isso que deixamos de acreditar que o iremos desenvolver.
• Sinto-me amada e acarinhada, aceito-me exactamente como sou e melhoro a cada momento.
• Eu cuido de mim com sabedoria. Reconheço e uso cada vez melhor o meu próprio poder.
• Eu ajo sempre da melhor maneira possível em todas as situações na minha vida.
• Escolho me estar bem comigo mesmo. Eu mereço todo o amor que sinto por mim.
• Eu respeito-me a mim mesmo e me faço-me respeitar perante todos os que me rodeiam.
• Não importa o que os outros dizem ou fazem. O importante é a forma como escolho reagir e o que escolho acreditar a meu respeito.
• Respiro profundamente e permito-me relaxar totalmente. Meu corpo e o meu ser relaxa tranquilamente.
• Tenho uma boa auto-estima porque me respeito, me valorizo e aceito o meu crescimento.
• Vejo o mundo pelos olhos do amor e da aceitação. Tudo está bem no meu mundo.
• A minha vida flui melhor a cada dia que passa. A cada momento surgem novas oportunidades.
• Tenho consciência de quem sou e não preciso provar meu valor a ninguém.
• Hoje nada nem ninguém, ou lugar algum me podem irritar ou destabilizar. Escolho estar em paz.
Sou um ser que irradia alegria, e que aproveita a Vida ao máximo.
• Liberto-me de qualquer necessidade de luta ou sofrimento. Mereço tudo o que é bom.
Sei que consigo de encontrar a solução para cada problema que eu possa encontrar ou vir a criar.
• A Vida colabora com o meu crescimento de todas as maneiras possíveis.
• Os meus pensamentos de saúde, optimismo e amor se reflectem nos meus relacionamentos e vivências.
• Vivo a vida com um sentimento de segurança, sinto-me protegido e guiado pelo Divino.
• Aceito os outros como são e, em troca, eles me aceitam a mim.
• Sou uma pessoa maravilhosa, sinto-me muito bem. Agradeço a minha vida.
• Cada momento da vida é um momento especial. Escolho aproveitá-los ao máximo.
• Tenho a auto-estima e a confiança necessárias para avançar pela vida com facilidade.
• O melhor presente que me posso dar é o amor incondicional.
• Eu me amo exactamente como sou e não exijo nada de mim para me amar.
Use estas afirmações positivas para a auto-estima diariamente como se fosse um ginásio mental e verá que dentro de algum tempo quando lhe surgirem desafios a sua mente irá buscar instantaneamente esta sabedoria em momentos de desafios quer emocionais, quer de relacionamentos ou no trabalho

sábado, abril 25, 2015

Outlander





Comecei a ver esta serie Outlander e estou a adorar. Esta serie é baseadas nos livros da trilogia Outlander de Diana Gabaldon. Não resisti e começei a ler o primeiro livro.

A serie renovou para a 2º temporada.

I began to see the Outlander serie and I love it. This series is based on the books of  Diana Gabaldon Outlander. I could not resist and started to read the first book.
The series renewed for 2nd season.

Hypnosis for Releasing Anger and Resentment with Guided Forgiveness

quinta-feira, abril 23, 2015

Las fases que vivimos ante un cambio


miedo-al-cambio
Nos cuesta el cambio y cuando ocurre nos adentramos en fases algunas incómodas. En la medida que entendamos cuáles son, podremos acelerar su proceso y por supuesto, la salida. Dichas fases son similares si nos enfrentamos a un nuevo trabajo, a una nueva relación afectiva, una enfermedad o a una pérdida, aunque lógicamente la profundidad de la curva y su duración será bien distinta. Lo hemos recogido en una bonito gráfico, pero por supuesto, nunca es tan lineal. Hay días que nos sentimos fuertes y avanzamos a paso de gigantes; y otros, parece que retrocedemos kilómetros atrás. Pero es normal. Así son nuestras emociones.
Lo que vamos a presentar son las fases para poder reconocerlas y lo más importante, poder acelerarlas. Todas ellas son similares a las que viven los héroes de las películas de guión “bien hecho” (Matrix, La Guerra de las Galaxias o las de Disney, por ejemplo). Se inspiran en el minucioso trabajo de Joseph Campbell después de estudiar la mitología, las religiones o las tradiciones antiquísimas, y las cuales recogen el proceso que requieren las emociones para ir deshaciéndose.

Curvacambio
Imagen: José Castillo
Nuestra mente va más deprisa que nuestros sentimientos. Podemos comprender la bondad de las cosas que nos ocurren o incluso el sentido de la muerte de un ser querido enfermo y muy mayor. Sin embargo, por mucho que comprendamos, no significa que no suframos o que no nos adentremos en desiertos emocionales. Por ello, cualquier cambio que implique una transformación y un aprendizaje vivirá fases con una determinada duración, pero si somos capaces de comprenderlas, al menos tendremos más recursos para atravesarlas y vivirlas desde una actitud de protagonista y no como víctima. Veámoslas a continuación con algunas claves:
Llamada a la aventura
Es el comienzo de cualquier cambio, el cual según la medicina tradicional china puede ser motivado por la llamada del cielo, cuando es algo buscado (nuevo proyecto, nueva relación afectiva, tener un hijo); o llamada del trueno, cuando es inesperado y desconcertante (un error, un despido, la pérdida de un ser querido). Los primeros lógicamente son más sencillos, pero no están exentos de pequeños o grandes truenos. En dicha fase lo más importante es decirse:
¿Cuál es la invitación que tengo para dar lo mejor de mí mismo o de mí misma?
Negación
No hay héroe que no tenga un momento de debilidad o de duda. El motivo es sencillo: la mente actúa como un parapeto para aceptar los cambios. En dicha fase están las quejas, los enfados, culpar al otro o caer en el victimismo, que busca evitar responsabilidades o simplemente, protegernos de emociones que a veces nos superan. Así sucede, por ejemplo, cuando vivimos algo doloroso, como una separación o un fracaso. En dichos momentos, existen personas que pueden creer que están bien, sin embargo, su humor es amargo o cae en estados iracundos. La negación “niega” la realidad, nuestras emociones o nuestras responsabilidades y es posiblemente, la fase más difícil de superar. En otro post, la analizaremos con más detenimiento dada su complejidad, sin embargo, las preguntas que aceleran son sencillas:
¿Qué papel he jugado en todo ello? ¿Qué puedo aprender? ¿Qué me está doliendo? 
Miedo
Es la emoción reina en nuestra vida y que siempre nos acompañará. Sin embargo, cuando dejamos de echar culpa al mundo que nos rodea y miramos un poco hacia dentro, aparece el miedo con gran intensidad. Existen dos tipos de miedo: el sano, que es la prudencia y el tóxico, que es el que nos lastra. El desafío no es no tenerlo, puesto que neurológicamente es imposible, sino que al menos no nos impida seguir adelante. La reflexión que nos ayuda es:
¿Qué es lo que no quiero perder? A pesar de mi miedo, ¿qué decisiones podría tomar?
Travesía por el desierto
Cuando caemos en la frustración o aceptamos una pérdida surge el desierto, del que hablamos en otro artículo. No existe héroe ni en los cuentos ni en las religiones que no atraviesen su desierto metafórico. Es el momento de rendición, de aceptar el dolor y de tocar con nuestra humildad. El desierto siempre es un lugar de “intercambio”. Perdemos cosas para ganar otras. Es imposible abrirnos a aprendizajes nuevos si no desaprendemos otros. Pueden durar minutos o meses. Lógicamente, cuando nos enfrentamos a una pérdida dolorosa el desierto se convierte en una noche oscura, con profundidades emocionales mucho más complejas. Por ello, si queremos salir del dolor el único camino es aceptarlo y no negarlo. La mirada positiva es válida solo cuando se ha abrazado lo que nos duele, no cuando se niega. De ahí, la fuerza transformadora de los desiertos. La reflexión en esta fase es:
¿De qué tengo que despedirme? ¿Y qué nuevas posibilidades se abren?
Nueva realidad y nuevos hábitos
Todo el mundo sale del desierto en mayor o menor medida, excepto casos de pérdidas extremas, que siempre dejan una cicatriz difícil. Es entonces, cuando aparece una nueva realidad, que se acompaña de unos nuevos hábitos. Aceptamos un despido o un fracaso profesional cuando hemos transitado por el dolor y comenzamos a hacer cosas diferentes. En dicho momento, hemos integrado el proceso y vamos experimentando con una nueva realidad. Para acelerar la curva, existen algunas claves de las que hemos hablado en otros artículos o lo haremos en un futuro, como: 
  1.  Visualizar el nuevo proyecto: Definirlo en objetivos concretos y planes.
  2. Poner pasión. Un gran antídoto ante el miedo es el disfrute y la ilusión.
  3. Aprendizaje a través de la frecuencia.
  4. Transformar emociones negativas en positivas, aprender a relativizar y a tomar distancia.
  5. Apoyarse en las personas que nos rodean.
  6. Confianza en uno mismo.
  7. Compromiso hacia los otros
Y cuando termina la curva comienza otra. De hecho, cada día vivimos al mismo tiempo diferentes curvas tanto a nivel personal como profesional, y que es el gran síntoma de que estamos vivos. La vida es algo a descubrir que no a someter en hojas de Excel, donde todo deba encajar. En cada paso que damos entran en juego emociones que nos superan y realidades que también nos sorprenden. En la medida que desarrollemos nuestra curiosidad y nuestra capacidad de aprender, podremos acelerar ese potencial que todos tenemos y por supuesto, sentirmos con más serenidad. 
Fuente: Jericó, P (2010): Héroes Cotidianos, Planeta.

domingo, abril 19, 2015

Aprender a ser flexible

¿Por qué hay personas tan obedientes consigo mismas? ¿Por qué se autoimponen deberes y obligaciones inquebrantables? ¿Por qué no son capaces de romper con ello en según qué casos?
Hay gente que empieza el día ya cansada. Nada más sonar el despertador, sus cabezas repasan todas y cada una de las obligaciones del día:
  • Horarios que cumplir.
  • Tareas profesionales y domésticas.
  • Viajes de los hijos de aquí para allá.
  • Encargos que le pidieron sus parejas o sus padres.
  • Llamadas de rigor a algunos familiares y las felicitaciones de cumpleaños de los amigos (sin pasarse ninguna fecha)…
Sus vida se convierten cada día en una prueba de obstáculos a superar. Al acostarse, resoplan un poco como el que por fin llega a la meta, aunque les invade la duda de si lo hicieron todo bien. Quisieran ser de otra manera, pero sus mentes rígidas no se lo permite.
Muchas de estas personas han crecido con un sentido obediente de la existencia. Al contrario de los rebeldes, han aprendido a ACARREAR con las expectativas de los demás que tan buenos dividendos afectivos les dieron en la infancia. Ahora, de mayores, todas estas personas no saben cómo salir de esa condenada visión de la existencia en la que no pueden, o no se atreven, a transgredir sus propias obligaciones.  
Nacidas en el crisol de una cultura judeocristiana, muy dada a la exhortación del sacrificio, se convierten en cumplidores y, para colmo, perfeccionistas. Nada les sabe tan mal como defraudar a los demás, tenerles que decir que no pueden, desobedecer a la autoridad, equivocarse en un examen o ser pilladas en un renuncio cuando son el ejemplo perfecto de la virtud y el control.

ESFUERZO Y OBEDIENCIA
Convertirse en un buen niño o una niña buena tiene su precio al cabo del tiempo. Sin apenas darse cuenta, esas personas que demostraron en su infancia disponer de una impecable capacidad de adaptarse a todo se encuentran atrapadas en una curiosa paradoja: convierten la virtud en defecto, es decir, su mayor esfuerzo diario consiste en seguir obedeciendo a las expectativas de los demás, a las normas sociales, a las obligaciones QUE ELLAS MISMAS SE IMPONEN, aunque no haga falta alguna. Siguen adaptándose, solo que ahora el verbo ha cambiado. Ahora “acarrean” con todo. ¡Menudo esfuerzo!
Donde más acarrean los sufridos “buenistas” es ante los deseos, expectativas y normas de aquellos con los que se encuentran vinculados afectivamente. Por un supuesto amor a la pareja, a los hijos o a los amigos, asumen todos los esfuerzos que a los otros les cuestan o, en según qué casos, no les apetecen. Ese mal entendido amor carga con las pesadeces de los demás por mucho que se quejen de ello. Sienten que su destino no es otro que hacerse cargo del sufrimiento ajeno.
Encerradas en el círculo del deber autoimpuesto, se hacen cargo de sus propios lamentos porque, según dicen, “lo que ellas no hagan no lo harán los demás”. Me temo que también piensan que “nadie lo hará como ellas”. Esa creencia, precisamente, es la que sostiene una falsa manera de entender las relaciones. De los actos generosos y altruistas en los que no se espera nada a cambio, esas personas lo viven al revés: porque se esfuerzan en ser generosas y abnegadas, ESPERAN SER AMADAS. Demasiadas expectativas, demasiados sobreesfuerzos para acabar, al final, agotadas e infelices. ¡Malditos hombres buenos! Que diría Nietzsche.

UNA MORAL INFLEXIBLE
Muchas personas no se permiten ser flexibles con ellas mismas, en cambio lo son mucho más con los demás, aunque les pese. Es decir, les consienten lo que no se permiten a sí mismas, lo que revierte en su propia incapacidad de poner límites. Suelen ser hiperresponsables, obedientes a las órdenes jerárquicas, disciplinadas y de una moral inflexible. Aunque aceptan que cada uno haga lo que quiera hacer, ellas no se lo permiten, NO PUEDEN SER “MALAS” CON LOS DEMÁS y, para colmo, se culpan de ello. Si un día se pasan un pelín de la raya, se avergüenzan tanto que la autoinculpación los corroe por dentro.
Muchas personas “obedientes” suelen sufrir de “rigidez mental”, es decir, les cuestan horrores los cambios, no les gustan demasiado las sorpresas y prefieren una vida ordenada e incluso repetitiva, antes que verse envueltas en la peligrosa ruleta del azar.
Cada vez que llamo a una amiga mía que es de este tipo de personas, para quedar con ella, a sabiendas de que le encanta encontrarse conmigo, es incapaz de renunciar a sus programaciones previstas. La pobre se pasa la llamada recitándome la agenda de actividades que tiene previstas o las limpiezas que todavía le quedan por hacer en la casa. No se da cuenta de que la mayoría de tareas son AUTOIMPUESTAS. que no tiene que hacerlo todo, ni nadie le va a pedir explicación alguna. Pero su mente y su moral son inflexibles, no hay espacio para la improvisación.

NO ES NECESARIO COMPLICARSE
Creamos problemas allí donde no los hay. Construimos estados de duda por tener que tomar decisiones que nadie nos pide. Confundimos la insatisfacción con un problema angustioso que se debe resolver. No obstante, la insatisfacción, las heridas, la impotencia, son situaciones, estados que sentimos y que no necesitan resolverse, sino aceptarse. ¡Qué ganas de vivir con problemas!
Hubo un tiempo en el que no había mayor consagración que la de cumplir con lo debido. Hoy, faltar a nuestra fuerza transformadora, a nuestra creatividad, a vivir en lo que amamos, es renunciar al poder de nuestra voluntad. Conquistar nuestra libertad pasa por librarse también del APEGO A UNA OBEDIENCIA EXCESIVA. Nos pueden ser útiles tres posibles instrucciones: ocuparse sin exigir, amar sin imponer condiciones y avanzar hacia los objetivos sin apego por los resultados.

FUENTE: ElPais.com
http://www.sabiduriadelaluz.org/2014/01/aprender-ser-flexible.html

quinta-feira, abril 16, 2015

Become Happy in the Face of Physical Misery by Leo Babauta

Last week I came down with a bad case of poison oak rash. Now, that might not sound that bad, but this rash covers all over my body (including places best left undiscusssed) and also my face, eyes, mouth. It’s not pretty, and while I won’t go into details, it’s pretty disgusting and miserable.
I have to admit, it’s frustrating. I live a pretty healthy life, eating lots of vegetables and whole foods, very little sugar and refined carbs or processed foods, and get plenty of exercise, meditation, and more. My health is usually under my control, but for almost a week now, it hasn’t been.
This weekend, as I examined my body that is giving me so much physical discomfort and stress, I thought about what was making me unhappy. And if this were the case for the rest of my life, would I just be unhappy all the time?
I considered people who have physical ailments all the time. There are plenty of people whose bodies are out of their control, who cannot physically feel good most of the time, who have illnesses and miseries every day. I am very lucky compared to them.
So here’s the process I’ve been going through to help me be happier … with a note that I constantly fail at this process and have to try it again. I’m not perfect at it, but being perfect at it isn’t the point. Learning as I go through it is the point.

1. Let Go

What am I holding onto? Two things mainly: the idea of myself as healthy and comfortable, and the expectation that life should be without physical discomfort. My idea of myself as healthy is something I have built up over the past 8 years, so when reality goes against this idea, I struggle. My expectation of life as something without pain, discomfort, itchiness, and some other gross things I won’t mention … it’s fairly strong. It’s hard to let go of these things.
Why let go of them? Because they are causing me more pain than the physical ailment itself. The real pain I’ve been going through is my inability to accept reality, and my desire for life to be a certain way. I want it my way. And when I can’t control that (which is pretty much all the time), I feel frustration, anger, depression, stress. Lots of stress. This applies to everything, not just physical ailments, but when anything doesn’t go the way I want it to.
So what’s the process for letting go? It’s first, realizing that I’m holding onto something, then second, realizing what it is I’m holding onto, and third, realizing it’s causing me pain. Then fourth, realizing that the thing I’m holding onto isn’t necessarily true. I’m not necessarily always a healthy person. I’m not always in comfort. This isn’t the way life shouldbe, and in fact it’s not the way life always is.
This is a repeated process, because two minutes after letting go, I find myself desiring it again. I practice.

2. Accept What Is

Once I let go of what I want things to be, I learn to accept reality. What is.
This isn’t always easy. Reality doesn’t match up with my fantasy/ideal of what life should be. I have to just see things for what they are, and accept them. Be grateful they are the way they are. Learn from what is.
This can be difficult because we tend to want to control things, not accept. Acceptance is seen as surrendering, passive, giving up. And yes, it’s a bit of each of these. But it’s not the end. Just because you accept, doesn’t mean you don’t act. It means you start with acceptance, then figure out the best way to act based on a place of peace and acceptance.
Acceptance isn’t a bad thing. It’s a good thing. It means you’re at peace with reality.
So I stop running away from the current moment, and just try to see with curiosity what actually is. And it’s not as bad as I’d feared. The fear, the resistance, the not wanting, is by far the worst part.

3. Act With Gratitude & Compassion

The next step in my process is to be grateful for what I have, and to act with compassion.
What does this mean?
When I’m miserable, it’s because I’m focusing on the things I see as “bad”. But I’m ignoring all the things I should be grateful for: being alive, being able to walk, being able to love, being loved, having friends, having a job I love … the list is endless.
I can find that gratitude, and focus on actions I can take that show that gratitude. If I’m constantly complaining (internally) about how miserable I am, that’s not a grateful action. If instead I seize the awesome life I have and do something good with it, that’s showing my gratitude for what I have.
Acting in compassion is what I try to do when I have accepted the moment. Just because you let go and then accept doesn’t mean you don’t act. It means you start from a place of acceptance of what actually is, and then decide how to act from there. Compassion is my guide for how to act from that place.
How do I act in compassion when my body is full of discomfort? Well, I can be compassionate with my body and take care of it. I can be compassionate with myself and give myself rest if I need it. Or I can be compassionate with others, and stop focusing on myself so much. I can find ways to alleviate the suffering of people around me, or find ways to take what I’m learning and share it with all of you, and hope that it helps someone.
Acting in compassion can take the focus off of yourself and put it somewhere that brings good in the world.
Leo BabautaLeo Babauta is the creator and writer of Zen Habits. He is married with six children and lives in San Francisco (previously on Guam), He is a writer, a runner and a vegan.  His Zen Habits website is one of the Top 25 websites in the world.
5.00/5 (100.00%) 3votes
- See more at: http://www.evolutionezine.net/become-happy-face-physical-misery-leo-babauta/#sthash.EI1ylBp7.dpuf

domingo, abril 12, 2015

How Negative Energy Affects Your Life – And How to Clear It

You know that like attracts like, right? So here’s the deal: Positive people are drawn to positive energy; negative people are drawn to negative energy.
We tend to perceive negative energy as something other people have. Sure, sometimes we feel negative – as in, “go away and leave me alone, world!” but did you know that negativity can be so ingrained in you that it goes unnoticed?
That’s because negativity sometimes wears a disguise called ‘reality’. It’s easy to rationalize that you’re ‘just being realistic’ in not daring to act on a dream – and believe it!
You may assume that positive people are not being realistic – that they’re being naive, that they are in denial with their heads stuck in the sand, that they put on fake smiles in the face of difficulty and so forth. But are they really happy idiots or is there something to their positivity?
Consider this: since when does ‘being realistic’ necessarily mean that things will go wrong and that you have to accept that as the truth?
That doesn’t mean that being realistic is automatically negative. When you view the world from a ‘realistic’ standpoint, you can’t help but be negative IF your version of reality is negative.
If your version of reality is negative, you are conditioned to believe that whatever can go wrong, will go wrong and whatever can go right, will probably go wrong too. Your unconsciously held beliefs make you into a negative person without your being aware of it!
So – if this negativity is so ingrained in you that you don’t notice it, how do you determine whether you’re stuck in a cloud of negative energy that is attracting the wrong people, wrong situations and wrong feelings? And how can you be sure you’re not perpetuating that negativity?
Here’s a quick quiz to gauge the level of negative energy within you:
  • Do you complain? All the time or just sometimes?
  • Do you often discuss what’s wrong in the world more than what’s right? This includes the ‘terrible’ weather, ‘horrible’ traffic, ‘idiotic’ government, ‘lousy’ economy, ‘stupid’ in-laws, etc.
  • Do you criticize? All the time or just certain people?
  • Are you attracted to drama and disaster (can you unglue yourself from the TV when there’s a news story of a disaster and can you avoid getting involved in the lives of dysfunctional celebrities?)
  • Do you blame? All the time or just certain situations?
  • Do you believe that you have no control over most of your results?
  • Do you feel like a victim? Do you talk about people doing things to you?
  • Are you grateful for what is or will you be grateful when things finally start going right for you?
  • Do you feel like things are happening to you? Or do you feel that they are happening through you?
*
This last two points are important:
If you’re not grateful except when things go right, you are negative. Gratitude is positive. If you are grateful for what is (including the unpleasant school of life lessons, then you can invite more and more positive energy into your life.
Believing that things happen to you puts you in the role of victim; then it’s easy to be negative because it’s convenient to give up that power. So consider this alternative: who or what is to blame when GOOD things happen to you? Do you acknowledge that you are responsible for the good things – as in, you worked hard, you earned it, etc… but blame external events or other people for your failures? So how come, when good things happen, they are a result of what you do, but when bad things happen, they are not your fault?
Nobody likes to hear that. It takes courage to accept that you create your life experience!
If you answered yes to any of the above questions, you are holding on to negative energy to some degree! To clear your negative energy and raise your vibration, you will need to retrain yourself to choose a positive attitude.
Here’s another interesting idea to consider: have you noticed that positive people seem to get what they want out of life, and even if things don’t go their way, they still enjoy their lives… while negative people whine and moan about their misfortunes and even the good things in their lives?
To clear negative energy, try this 3 -step process:
1. Take ownership: “When you think everything is someone else’s fault, you will suffer a lot. When you realize that everything springs only from yourself, you will learn both peace and joy.” – the Dalai Lama
2. Cancel negative thoughts and replace them with positive thoughts. This takes practice, dedication and making a decision to see the world through the eyes of “what can go right” instead of “what can go wrong.” You’ll have to catch yourself anytime you are acting out or speaking out your negativity, and immediately change your tune.
3. Use the Love or Above Spiritual Toolkit to clear your energy and bring more light and love into your life; visualize the positive instead of getting sucked into negativity; overcome past conditioning; think intuitively from the soul instead from ‘reality’; create a new, desired reality in your imagination and manifest it in the outer world. Nobody wants negative energy to permeate their lives, yet many of us allow it. But we allow it unconsciously, based on past conditioning that suggests an inevitable outcome to certain situations. When you overcome that conditioning and realize that the future is NOT cast in stone but that you have more control over your circumstances than you believe – then you can begin to consciously design your life.
What’s going to happen then? Your positive energy will magnetically attract what you consider to be good and right for you: people, situations, things… and you’ll notice a huge, huge increase in your happiness and inner peace.
Why not choose positive energy? Make some changes within, and you’ll quickly see positive changes in your life. Enjoy the good feelings and abundance!
Source:

terça-feira, abril 07, 2015

3 Things Happy People Understand

o     
If today is like every other day, you will be inundated with messages about what you need in order to be happy. And all these things will be things. Products you need so you can look right, or feel right or smell right. But Happiness Is an Inside Job, as Sylvia Boorstein writes in her best-selling book. And it really is. We can get so caught up in chasing brass rings, making deadlines, dieting, and waiting for vacations that we truly forget to live. Here are three reminders so that you don't get caught up in the insanity, and miss all the beauty that happens in each day.
1. There's only one you.
We have roughly 7 billion people on this planet, but we only get one you. That's pretty amazing when you stop to think about it. There are somewhere between 30-100 trillion cells that come together to make up the person known as "you," and these cells have never, and will never, come together again in exactly the same way. You have your memories and your experiences and your outlook. You have your particular gifts to share, your unique perspective, your beautiful, tender heart. If you don't sing your song, the world will be robbed of notes only you can provide. Don't allow yourself to get caught up in being, looking, feeling and smelling like everyone else. Just be you.
2. What other people think is none of your business or concern. We can get so bogged down in worrying about how we might be judged. First of all, most people have enough work to do keeping their own side of the street clean. And as Eleanor Roosevelt famously said, "You wouldn't worry so much about what others think of you if you realized how seldom they do." Secondly, you're the one living your life. At the end of the day when you're looking in the mirror as you're brushing your teeth, you're either looking at a friend, or a stranger. When we deny what's true for us in order to please other people, or to live up to some idea of how we think we should be, we betray ourselves. Doubt and fear are normal emotions we'll all experience, but when we allow those feelings to stop us from living life in a way that feels good to us, we feel lost and alone. It's impossible to find our way when we repress or deny our intuition.
3. Being vulnerable is part of being human. This is tough to swallow for so many people, but it's reality. We have these bodies with their unknown expiration dates. Every single person we love is in the same boat. We never know what might happen from one day to the next. These truths can fill you with fear, or they can inspire you to live and love with your heart wide open, every single day. So you make sure the people in your life know how you feel about them. So you don't hold onto grudges, or focus on ways you've been slighted or wronged. Life is too short for that. If you're in a relationship that brings you nothing but pain, you'll have to get out, because life is too short for that, too, and because you can't shine your light if you're participating in something that crushes it. You have this one life. I think the idea is to leave nothing in the tank, to share all the love you've got for as long as you have to give it.
We're culturally trained to think in terms of milestones and markers. We'll be happy when we graduate from a good school, get a great job, meet the right person, buy a big house, lose those 10 pounds. The truth is, life is made up of moments. Connection, love, laughter, giving from your heart, affection, a hug from your little one or your partner, your brother, your best friend, the feeling of the sun on your face, passing but real connection with a total stranger -- all these moments are so filled with beauty. If you can string together a bunch of beautiful moments, you'll have an incredible day. And if you string together a bunch of days like that, you'll have an amazing life.
Follow Ally Hamilton on Twitter: www.twitter.com/AllyHamiltonYA

MORE:

sábado, abril 04, 2015

COMO CONVIVIR CON PERSONAS TOXICAS y SALIR AIROSOS DE ESOS ENCUENTROS


COMO CONVIVIR CON PERSONAS TOXICAS y SALIR AIROSOS DE ESOS ENCUENTROS

Las personas toxicas juegan juegos para robarte la energía que tienes que utilizar para lograr tus sueños y metas, así como para vivir en armonía contigo mismo y con los demás despojándote de la paz que tienes como derecho experimentar y vivir.


Las personas toxicas, no saben que son toxicas, están enfermas y enferman a los demás, pero no tienen consciencia de su grado de toxicidad.


Las personas toxicas, hablan todo el tiempo, no valoran el silencio, la meditación, la oración, no pueden hacerlo por que como tóxicos al fin necesitan desesperadamente la energía que tu les proporcionaras para que sus vidas puedan tener algún sentido, y si juegas el juego ellos se energizaran a tus costillas, y quedaras completamente desfallecido de un intercambio energético completamente inadecuado e inútil, para la evolución y el crecimiento personal, de todos los involucrados. 


Sabrás que te encuentras con personas toxicas cuando la conversación del día se basa en descalificar, criticar, abierta o sutilmente, o enmascaradamente, a personas presentes y ausentes, de tal forma que mermen la autoestima y el sentido del valor del sujeto , al menos para su concepto y forma de ver la vida que obviamente no coincide de manera alguna con la tuya.


Las personas toxicas, no les gusta aprender de los demás, puesto que para ellos no hay nada que asimilar, de los demás, en sus mentes piensan que son los demás los que tienen que aprender de ellos aun cuando vivan vidas miserables.


Las personas toxicas pretenden armonía , felicidad, prosperidad y salud, discutiendo , provocando conflictos , hablando de la infelicidad que le producen las circunstancias externas, de la escasez, de la muerte y de la obscuridad, sin entender que existe un solo camino hacia la evolución personal y es a través de la luz, de la buena voluntad, y del reconocimiento humilde de los errores cometidos para que puedan ser corregidos, entre otras. 


Todos tenemos que convivir con personas toxicas, y revisar el grado de toxicidad que nosotros tenemos en nuestros modelos mentales y de comportamiento interpersonal, la mayoría de las veces , esto constituye un punto ciego , es decir que no tenemos consciencia de que estamos de una u otra forma contaminados, pero es muy fácil que lo determines, observando los síntomas de la enfermedad del Espíritu:



1.    Perdida de tu paz interior
2.    Discusiones acaloradas fuera de todo contexto racional y de las buenas costumbres.
3.    Incomodidad corporal, dolores de cabeza, dolores musculares, dolor de estomago, en fin cualquier dolor en tu cuerpo te esta indicando que estas desconectada de la fuente adecuada de energía, y conectado a una fuente altamente toxica para tu propia salud.
Existen distintos tipos de personas toxicas, y grados de toxicidad:

Los Intimidadores, son las personas que discuten, siempre quieren tener la razón, te amenazan, ofenden verbalmente y en el peor de los casos se van a las manos.Losdistantes, te ignoran, eres un sujeto absolutamente invisible, simplemente no existe, y a través de un aislamiento maquiavélicamente premeditado te hacen sentir un cero a la izquierda, esa es la idea , robar tu atención y energía.


Los interrogadores, son los críticos audaces, disfrazados de lo que en la actualidad le denominan críticas constructivas, pero en el fondo, son habilidosos para destruir poco a poco a través de un cuestionamiento incesante tu conducta, tus actos y tu manera de proceder, para robarte la energía, y hacerte perder el valioso tiempo que debes canalizar hacia la consecución de tus metas y objetivos importantes, haciendo de lo intrascendente e irrelevante el quid del asunto, cuando realmente no lo es.


Los Pobres de mi, son aquellos sujetos que desde que llegan al encuentro o reunión, no hacen otra cosa que lamentarse de su situación, de la situación del país, de las condiciones del clima, de la economía, de los pobres, de los ricos, de lo que sea , la idea es hacerte sentir culpable si tu eres feliz, puesto que eres un inconsciente que no vives las realidades ajenas, ( Es decir la de ellos ) es decir un estado mental de pobreza mental e indefensión, impotencia ante la vida y las circunstancias que no son capaces de asumir en su totalidad, buscando atención, caricias para dejarte completa y absolutamente sin energía para disfrutar, vivir, amar y compartir de manera natural hacia un intercambio sano, constructivo y edificante.


Los Distantes, marcan distancia y categoría  luego de haber intimado contigo, se alejan al sentir su propia vulnerabilidad, y fragilidad  necesitan ocultarla, esconderla hay un temor inmenso a seguirte mostrando  su mundo interior y que puedas hacer uso de lo que han compartido, se sienten tan vulnerables e indefensos , que el temor supera el deseo de convivir y amar. Los distantes necesitan hacerte sentir débil a ti, a través de la indiferencia, el ostracismo, la incomunicación  eso si después de haberte entregado una parte importante de sí mismos, entiende que el problema lo tienen ellos, no tu, el problema lo tienen aquellos que tienen miedo a la intimidad, se sienten amenazados , por el sagrado  encuentro de dos almas , tan sencillo por qué no han evolucionado lo suficiente como para admitir su propia oscuridad, pero sobre todo su autoimagen de fortaleza que han construido como a un fortín, se ve amenazada ante la realidad de su propia humanidad compartida , pero  todavía no aceptada e integrada por ellos mismos.  No te lo tomes de manera personal, sigue con tu vida, ignora a los que te ignoran, se indiferente a los que son indiferentes contigo, no caigas en la trampa de quedarte paralizado frente al juego del aislamiento, déjalos a ellos en su propio mundo y tu continua viviendo y escribiendo tu propia historia feliz, con aquellos que si se atreven a ser ellos mismos sin mascaras sociales y sin sentirse amenazados por su propia humanidad  aun no  confesada y admitida.


La forma que tenemos para salir victoriosos de esos encuentros tóxicos, es estar preparados, mentalmente para entender y comprender cuales son los juegos que están o estamos jugando y decidir si participaremos o no, si caeremos o no en la tentación, con sus temibles consecuencias, entender que nuestra paz es asunto nuestro y no de los demás, que para discutir hacen falta dos personas, y que en el peor de los casos, si te has visto involucrado en algunos de los juegos , tomar consciencia, y salirte de ellos, lo antes posible con la finalidad de mejorar tu energía y la calidad del encuentro, así como también pedir excusas o perdón ante algún improperio o imprudencia , se hace necesario para actuar en base a la cordura y las buenas costumbres de personas civilizadas en una comunidad que quiere seguir creciendo y evolucionando en conjunto y hacer de los encuentros momentos especiales para la vida y los buenos recuerdos de momentos compartidos.

Maria Tirone
Personal Coach